El Demodex Folliculorum y el acné

El Demodex Folliculorum y el acné

Conocer cómo el entorno que nos rodea influye en nuestra piel nos permite comprender por qué el Demodex Folliculorum y el acné están intrínsecamente relacionados. 

Ignorar esta realidad por desconocimiento suele traer consigo desequilibrios en nuestra piel que se manifiestan en forma de acné y otras alternaciones cutáneas. 

En este artículo, me gustaría hablarte en profundidad sobre cómo ciertos patógenos – en este caso el Demodex Folliculorum – repercuten seriamente en nuestro organismo. También de qué manera Compositum te ayudará a devolver a tu piel su equilibrio de manera natural.

¿Qué es el Demodex Folliculorum?

¿Alguna vez has oído hablar del Demodex Folliculorum? Se trata de un minúsculo ácaro que vive en los poros de nuestra piel y en los folículos del cuero cabelludo. En concreto, este ácaro con aspecto de lombriz y con un tamaño inferior a los 0.4 mm, se alimenta de las células muertas de la epidermis.

Aunque pueda parecer beneficioso para la piel, lo cierto es que hay estudios que lo señalan como el causante de enfermedades tales como la rosácea, la dermatitis perioral, la foliculitis en el cuero cabelludo o el acné vulgar.

Pero, ¿cómo se origina y reproduce este ácaro? Generalmente, se suele encontrar de forma natural en la nariz, la frente, las mejillas e, incluso, en las raíces de las pestañas. Para reproducirse, cada hembra de Demodex Folliculorum es capaz de poner hasta 25 huevos en un único folículo, y así sucesivamente.

En exceso, los Demodex Folliculorum alteran el funcionamiento de la barrera cutánea debilitándola y permitiendo la entrada de otros agentes patógenos. A causa de este desequilibrio, empiezan a producirse ciertos trastornos en el conjunto de la piel.

¿Es el Demodex Folliculorum causante del acné?

A pesar de que todavía no existen muchos estudios al respecto, sí disponemos de evidencias que demuestran una clara relación entre el desarrollo y severidad del acné por culpa del Demodex Folliculorum.

Por eso, en cada una de las consultas que realizó en Aevum Natura, primero examinó el estado de la piel y barajamos múltiples hipótesis sobre las causas de su estado actual. Por lo general, los motivos de estas alteraciones suelen encontrarse en un tejido epidérmico dañado, un pH de la piel debilitado y un desajuste de la glándula sebácea y sudorípara.

Si en nuestro día a día no llevamos una higiene acorde a las necesidades de nuestra piel, solo conseguiremos dañarla aún más. En especial, si con frecuencia no estamos cuidando la piel de manera correcta, utilizamos limpiadores y productos que puedan desequilibrarla y no cuidarla.

 Te puede interesar: Adiós al acné: una solución efectiva para mejorar tu piel. 

¿Cómo combate Compositum el acné joven y adulto?

A diferencia de otros métodos, lo que más me gusta de Compositum y su metodología CPS es que permite explorar y tratar la piel recuperando el buen funcionamiento de todos sus tejidos. Una innovadora visión que, mediante la higiene y el mantenimiento, nos permite conseguir resultados asombrosos.

Para combatir el acné joven y adulto, Compositum se centra en equilibrar la glándula sebácea y sudorípara, que son las causantes de este desequilibrio y  liberar y fortalecer la epidermis que va a ser donde se libre esta batalla. Atendiendo a las características y necesidades de cada uno de mis clientes, elaboré una rutina de higiene y mantenimiento.

Generalmente, para casos de acné afectados por el Demodex Folliculorum utilizamos el fluido purificante limpiador y  la Loción pHotencial. Este último es impulsor de la desqueratinización que ejerce una acción exfoliante continua, pero natural además de equilibrar la función glandular. De este modo, eliminamos las solidificaciones grasas y conseguimos equilibrar la piel de forma respetuosa.

Una vez tenemos la piel limpia y equilibrada, aplicamos la Crema Epidérmica que nos ayudará a restablecer el tejido de protección y reforzar su sistema defensivo. De esta manera, conseguiremos estabilizar el pH de nuestra piel  y nuestra epidermis y que los folículos pilosos estén protegidos de agentes patógenos como el Demodex Foliculorum.

Si quieres conocer mejor tu piel, sentirla bella, sana y sin imperfecciones, solicita una consultoría gratuita online conmigo en Aevum Natura. 

Te animo a hacerlo para así poder conocer detalladamente tu caso en particular y resolver todas tus dudas, sin ningún compromiso.

Un abrazo, 

Eva 

 

Conoce cómo es el órgano más grande del cuerpo: La piel

Conoce cómo es el órgano más grande del cuerpo: La piel

A menudo llegan a mi consulta clientas que sienten su piel apagada o sin vida, algunas con manchas y muchas otras con diferentes patologías como  acné, psoriasis o la rosácea. Para poder comprender por qué se producen y cómo mantener la piel bella y sana y no envejecer prematuramente primero debemos entender su funcionamiento.

¿Sabías que la piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo? Y como tal, está conformado por diferentes partes a las que conocemos como capas o tejidos. Por eso, el cuidado de la piel comienza en la higiene y el buen funcionamiento de los mismos.

En este artículo, me gustaría ayudarte a conocer mejor el funcionamiento de nuestra piel y sus diferentes tejidos. 

Manto Epicutáneo o Hidrolipídico

No es considerado un tejido sino una emulsión, el manto epicutáneo o hidrolipídico reside en la parte más externa de nuestro organismo. Se compone de grasa y agua, por lo que cuando hay un desequilibrio en este manto nuestra piel se considera mixta, grasa o seca.

Es importante saber que esto es tan solo un síntoma que se puede corregir equilibrando la función glandular ( glándula sebácea y sudorípara). De manera natural, al hacerlo conseguiremos un equilibrio entre ambas y la desaparición de los síntomas.

Como resultado, nuestra piel estará viva y sana dado que hemos conseguido equilibrar su Ph hasta el PH5.5, que es donde debería estar la piel. ¿Sabías que cuando tu piel se mantiene en su ph correcto, ningún patógeno, virus y batería puede atacarla?

La epidermis, el tejido más externo encargado de la protección

Nuestra piel es una barrera protectora constituida por tres tejidos diferenciados: epidermis, dermis e hipodermis.  El primero de ellos es el tejido epidérmico que protege nuestra piel del exterior. 

Te cuento una curiosidad. En el reino animal, esta barrera de protección frente al entorno se llama tegumento. Gracias a ella, se consigue mimetizar la pérdida de agua y proteger a los seres vivos de la desecación. 

¿Te das cuenta del importante papel de la piel? Lo que nos ocurre cuando descuidamos nuestra epidermis, es que la piel queda desprovista de protección, dando lugar al desencadenamiento del envejecimiento prematuro y  de múltiples alteraciones cutáneas. 

Si bien la epidermis tiene numerosas funciones, la protección frente al entorno es la más destacable. Una de las funciones de las células que la conforman, es producir una sustancia denominada queratina que impermeabiliza y fortalece nuestra piel.

Si quieres saber más sobre de qué forma las alteraciones en el tejido epidérmico desencadenan ciertos inestetismos, te recomiendo leer el siguiente artículo relacionado sobre cómo eliminar manchas y arrugas de la piel. 

La dermis: es la encargada del soporte 

La dermis, es un tejido que está en planos más profundos y vascularizados, es llamado reservorio de agua de la piel, allí se alojan células tan importantes como las creadoras de colágeno, elastina, ácido hialurónico….con el tiempo nuestro cuerpo produce menos cantidad de las mismas, dando lugar a la flacidez, arrugas…

Conscientes de estas diferencias es un grave error intentar tratar la piel como un único tejido. De hecho, esta concepción errónea es uno de los motivos por los que muchas personas no ven resultados en su piel cuando se aplican un tratamiento. 

A diferencia de otros cosméticos, Compositum trata en exclusividad cada tejido y emulsión mediante la metodología CPS, aportando una correcta higiene, cuidado y mantenimiento de la piel. 

La hipodermis, la capa más profunda de la piel 

Después de conocer las características de la dermis, vamos a adentrarnos en la capa más profunda de nuestra piel: la hipodermis. Aquí se encuentran las células de grasa, encargadas de aislar el cuerpo y conservar el calor. 

Asimismo, también es la capa más espesa de la piel y está unida a la dermis por fibras de elastina y de colágeno. Dos proteínas vitales para conservar el aspecto

joven y sano de nuestro rostro. Entre sus muchas funciones, dotan de firmeza y elasticidad a nuestra piel. 

Aprende a cuidar tu piel con Compositum 

Cuando comencé a utilizar los cosméticos de Compositum, entendí que muchos de los síntomas del envejecimiento que sufría mi piel, sí tenían una solución. Como especialista en  belleza y salud de la piel, descubrí la importancia de trabajar en cada una de las capas de la piel. 

Siguiendo una rutina personalizada de los cuidados y las necesidades de mi piel, conseguí equilibrarla y restablecerla, como consecuencia mi piel está más bonita cada día. Por eso, en cada una de las consultas de asesoramiento que realizó en Aevum Natura, me centro en conocer el caso en particular de cada uno de mis clientes ofreciéndoles y acompañándolos en un tratamiento adecuado.

Si quieres conocer mejor tu piel, sentirla bella, sana y sin imperfecciones, solicita una consultoría gratuita online conmigo en Aevum Natura. 

Te animo a hacerlo para así poder conocer detalladamente tu caso en particular y resolver todas tus dudas sin compromiso. 

Un abrazo, 

Eva 

Tengo rosácea, ¿cómo puedo sanar mi piel?

Tengo rosácea, ¿cómo puedo sanar mi piel?

En este artículo, me gustaría hablarte en profundidad sobre la rosácea y cómo con los tratamientos que realizo en Aevum Natura ayudé a Ángeles a sanar su piel.

“Decidí acudir por mi problema con la cuperosis o rosácea a la consulta de Aevum Natura motivada por los grandes resultados de mi hija la cual sufría acné localizado. 

Realmente los que padecemos esta afección, muchas veces no sabemos cómo tratarla y, en mi caso, empezó como un enrojecimiento crónico y mantenido en las mejillas. Mis sensaciones siempre eran de escozor, tirantez, sensación de calor o ardor en la cara… 

Una vez me puse en manos de Aevum con la profesionalidad, cariño y empatía de Eva, me explicó exactamente lo que me estaba pasando y cómo tratar la rosácea con constancia y sencillos pasos. Por fin, mi piel respiró”. 

Este es el testimonio real de Ángeles, una clienta que, como ella misma relata, acudió a mi consulta por un problema bastante común en la piel: la rosácea. Si te sientes identificada con sus palabras, te invito a que sigas leyendo. 

¿Qué es la rosácea? ¿Cuáles son los principales síntomas? 

En dermatología, se define a la rosácea o cuperosis como un “trastorno inflamatorio crónico y recurrente en la piel que afecta a los vasos sanguíneos y a las unidades pilosebáceas de la parte central de la cara”. 

En pocas palabras, la rosácea es el deterioro de la epidermis tras una descohesión que ha dejado a la piel totalmente expuesta, irritada y reactiva. Los principales síntomas con los que se manifiesta la rosácea son el rubor o enrojecimiento en la zona de los pómulos, el mentón, la nariz y la frente. 

No obstante, ni todos los enrojecimientos en la piel son rosácea ni todas las rosáceas cursan del mismo modo. Hay casos muy evidentes y otros en los que los clientes tan solo sienten la piel reactiva y sensible, signos que indican que podría tratarse de una rosácea leve.

Por ello, es fundamental la realización previa de una consultoría y así poder descubrir qué le sucede realmente a nuestra piel. 

¿Existe cura para la rosácea? 

Cuando una persona es diagnosticada con rosácea la primera pregunta suele ser: ¿Existe alguna cura? Y es que nos encontramos ante un trastorno en la piel con consecuencias visibles en el rostro que termina repercutiendo en el estilo de vida de la persona. A nivel psicológico e, incluso, en su alimentación. 

Con frecuencia, los tratamientos para la rosácea se basan en corticoides tópicos aplicados directamente sobre la piel. Si bien, en algunos casos contribuyen a aliviar y calmar los síntomas por su poder antiinflamatorio, no corrigen el problema. 

De hecho, acaba agravándose al debilitar la salud de la epidermis. Es por ese motivo que, en Aevum Natura, nos centramos en restablecer el pH de la piel y en recuperar el estado natural y saludable de la propia epidermis

¿Podemos abordar el problema de la rosácea? Analizamos el caso de Ángeles. 

Cuando llegan a mi consulta casos como el de Ángeles, siempre dedico un tiempo de la sesión a explicar cómo funciona la piel y por qué se produce la rosácea. 

Con la rosácea, la epidermis se encuentra totalmente expuesta, irritada y reactiva, por ello, la higiene y el cuidado de la piel es fundamental. Un rostro con rosácea requiere una atención especial y un tratamiento personalizado. 

En Aevum Natura, abordamos el problema de la rosácea con un tratamiento cosmetológico basado en la metodología CPS. Se trata de un conjunto de cosméticos específicos para la restauración y recuperación de cada tejido de la piel.

A diferencia de otros productos, Compositum (los productos que utilizamos para aplicar esta metodología)  está formulado con el objetivo de que sea tu propia piel la que trabaje para restablecer su equilibrio. Por ello, comenzarás a notar el cambio desde las primeras aplicaciones, te verás la piel más calmada y sentirás mayor confort.

Así me lo transmitía Ángeles: 

“Notó día a día cómo han ido desapareciendo las manchas, rojeces y capilares dilatados y, sobre todo, el alivio que siento en mi rostro. Tras escasos meses, la progresión de la recuperación de mi piel y del mencionado problema, ha sido muy favorable. El tratamiento es muy completo. 

Muy agradecida con Compositum y la familia que ya es Aevum”. 

rosácea

Con ello, solo quiero animarte a que si te gustaría saber cómo sanar tu piel con rosácea o, simplemente, quieres sentir una piel fresca y sana, solicites una consultoría gratuita online conmigo en Aevum Natura. 

Te animo a hacerlo para así poder conocer con detalle tu caso en particular y resolver todas tus dudas sin compromiso. 

Un abrazo, 

Eva

Cómo tratar la piel sensible y reactiva 

Cómo tratar la piel sensible y reactiva 

(Para recuperar su salud y equilibrio natural)

Rojeces, picor, tirantez, descamación… siempre te han dicho que tu piel es sensible, que es muy delicada y por eso reacciona y se altera. Sientes que tu piel sensible es un problema que nunca se va a poder solucionar y que la vas a tener así para siempre. ¿Y si te dijera que esto no es así? ¿Si te dijera que NO tienes la piel sensible? ¿Que puedes tener una piel sana, naturalmente bella? Pues así es. 

 

Aproximadamente el 60% de las mujeres afirma tener la piel sensible. Pero, ¿qué es una piel sensible?

 

En realidad, no existe el tipo de piel sensible. 

 

La piel es un órgano vivo que está formado por tejidos, sustancias y elementos que son los mismos en todos los seres humanos y que tiene entre otras, dos funciones fundamentales: proteger el organismo y comunicar los procesos que ocurren en nuestro interior.

 

No hay una piel más sensible que otra. Lo que hay es una alteración en la primera capa de la piel llamada epidermis.

 

Es decir, que por causas internas, externas o ambas, sufren un desequilibrio en sus componentes de manera que son más vulnerables a las agresiones y tienen menos capacidad para defenderse. De ahí que se produzcan todas las reacciones típicas de las pieles sensibles: la inflamación, el enrojecimiento, el picor, la tirantez… llegando incluso a patologías como pueda ser la rosácea o la cuperosis.

 

¿Por qué se produce la hipersensibilidad en la piel?

 

Son diversas las causas que provocan que una piel se vuelva sensible. Principalmente podemos dividirlas en dos grupos: causas internas y causas externas.

 

Causas internas:

  • El paso del tiempo. Con los años, la piel pierde densidad y se hace más fina, y por tanto más vulnerable.
  • Estrés, falta de sueño y una mala alimentación, pueden alterar la función protectora de la piel.
  • Los cambios hormonales alteran el funcionamiento de los componentes de la piel y la desequilibran.

 

Causas externas:

  • Los cambios bruscos de temperatura y las temperaturas extremas, tanto frío como calor, alteran el funcionamiento de la piel.
  • Los rayos solares UV, que provocan la aparición de los radicales libres, principal causa del envejecimiento de la piel.
  • La contaminación, que ensucia los poros de la piel generando un efecto de ahogo celular.
  • Los productos cosméticos pueden ser también agresivos para la piel si no son los adecuados.

 

La acción de todos los factores que hemos visto anteriormente debilita la función barrera de la piel y erosiona las capas superiores. Como consecuencia, la piel pierde agua y elementos esenciales para su funcionamiento y defensa, quedando vulnerable. Indefensa, la piel reacciona y se altera ante la menor incidencia.

 

Por tanto, la piel sensible es un estado de la piel que no tiene por qué ser permanente y que es posible revertir.

 

¿Cómo podemos devolver a la piel sensibilizada su estado natural de equilibrio y salud?

 

En Aevum Natura tenemos comprobado que nuestro tratamiento para las pieles sensibles funciona y consigue en un tiempo récord recuperar la salud natural de la piel superando incluso patologías como la rosácea.

 

El tratamiento es facilisimo y tu piel volverá a estar sana y bonita en poquito tiempo, solo necesitamos equilibrar su ph y restaurar los tejidos de la epidermis. 

 

Para conseguirlo, tan sólo es necesario seguir los siguientes pasos en una rutina diaria de mañana y noche:

 

  1. Fluido purificante limpiador: Limpia profundamente y repara el tejido dañado gracias a la acción regeneradora de principios activos como camomila, mirra, urea, bambú…

 

  1. Loción Ph: Equilibra la piel al Ph 5,5 es decir, la devuelve a su nivel óptimo y natural de acidez desde la primera aplicación. De esta manera la piel es capaz de crear defensas y de retener el agua para mantenerse hidratada.

 

  1. Crema epidérmica: Recupera la salud y uniformidad de nuestra epidermis, la capa más externa de la piel y repara el tejido dañado. Por lo tanto la piel deja de estar sensible de manera rápida y eficaz.

 

Con nuestro tratamiento y constancia, puedes, de una forma fácil, rápida y natural, dejar de sufrir todas las molestias que tu piel sensibilizada te produce y volver a sentirla confortable, jugosa, plena de salud y bienestar.

 

No dudes en reservar tu consultoría online gratuita conmigo, estaré encantada de escucharte y aconsejarte para devolverle a tu piel toda su belleza y luminosidad.