¿Por qué está mi piel deshidratada siempre?

¿Por qué está mi piel deshidratada siempre?

¿Sabías que las cremas hidratantes no aportan agua a tu dermis? Si sientes siempre tu piel deshidratada es posible que se deba a este motivo. En mi consulta, he tenido casos de clientes que ya no sabían qué más hacer para dejar de tener una piel deshidratada o seca.

Lo cierto es que tener la piel deshidratada, seca, mixta o grasa no es una característica propia de la misma, sino un síntoma que nos indica que existe un desequilibrio en nuestra piel. 

Para recuperar su estado saludable es imprescindible trabajar directamente en el origen, en este caso en concreto en la epidermis, la capa más externa de la piel.

Por eso, en este artículo me gustaría hablarte en detalle sobre las causas por las que tienes tu piel deshidratada y cómo Compositum puede ayudarte a corregirlo. 

¿Cómo sé que tengo mi piel deshidratada?

Antes de abordar la deshidratación, primero creo que es importante entender a qué se refiere su término opuesto: la hidratación.

Cuando hablamos de hidratación aludimos a la preservación del agua en el interior del organismo. Concretamente, el agua se almacena en una de las capas de la piel denominada dermis. ¿Cómo? A través de la ingesta de líquidos, así como por medio de alimentos que tienen un alto porcentaje de agua.

Cuando no aportamos suficiente hidratación de forma natural a nuestro organismo este se desregula. No importa los productos que apliquemos, tendremos una piel deshidratada, seca, irritada, con descamaciones y apagada. 

Por eso, la hidratación de la piel siempre debe comenzar desde dentro para ser visible por fuera. Una vez cumplamos con  este primer paso, el siguiente sería restaurar la epidermis. Es decir, la capa desprovista de agua, pero la encargada de proteger e impermeabilizar la piel evitando que cualquier sustancia pueda dañarla.

¿Cremas hidratantes o no deshidratantes? 

Concebir las cremas hidratantes como un producto que aporta agua a la piel es un profundo error. En realidad, su verdadero cometido es no deshidratar. 

Si bien es cierto que suavizan el tejido epidérmico al ablandar la capa de queratina que lo protege, en general esto se debe a las grasas que aportan más que a sustancias acuosas. 

Por lo que si quieres dejar de tener una piel deshidratada, te recomiendo centrarte en poseer una epidermis bien configurada. Una tarea que -dependiendo el caso en particular- puede llevar más o menos tiempo, pero que es posible conseguir.

¿Puede Compositum ayudarme a tener una epidermis bien configurada?

Es posible que ahora mismo tengas muchas dudas, es normal. Al igual que tú, muchos otros clientes que han pasado por mi consulta en Aevum Natura se han sentido desconcertados al conocer la verdadera raíz de su problema. 

Para poder ayudarles a reestructurar su tejido epidérmico dañado y evitar la deshidratación, siempre incluyo en la rutina de cuidado e higiene, el tratamiento esencial, que incluye también la Crema Epidérmica. Un producto desarrollado por Compositum que actúa específicamente sobre el tejido epitelial.

Gracias a la Crema Epidérmica conseguirás tener una epidermis bien configurada y a prueba de “fugas”, encontrarás el equilibrio perfecto en tu piel y desaparecerán las etiquetas de piel deshidratada, piel mixta o piel grasa.

 

Si quieres conocer mejor tu piel, sentirla bella, sana y sin imperfecciones, solicita una consultoría gratuita online conmigo en Aevum Natura. 

Te animo a hacerlo para así poder conocer detalladamente tu caso en particular y resolver todas tus dudas sin compromiso. 

Un abrazo, 

Eva 

Cómo tratar la piel sensible y reactiva 

Cómo tratar la piel sensible y reactiva 

(Para recuperar su salud y equilibrio natural)

Rojeces, picor, tirantez, descamación… siempre te han dicho que tu piel es sensible, que es muy delicada y por eso reacciona y se altera. Sientes que tu piel sensible es un problema que nunca se va a poder solucionar y que la vas a tener así para siempre. ¿Y si te dijera que esto no es así? ¿Si te dijera que NO tienes la piel sensible? ¿Que puedes tener una piel sana, naturalmente bella? Pues así es. 

 

Aproximadamente el 60% de las mujeres afirma tener la piel sensible. Pero, ¿qué es una piel sensible?

 

En realidad, no existe el tipo de piel sensible. 

 

La piel es un órgano vivo que está formado por tejidos, sustancias y elementos que son los mismos en todos los seres humanos y que tiene entre otras, dos funciones fundamentales: proteger el organismo y comunicar los procesos que ocurren en nuestro interior.

 

No hay una piel más sensible que otra. Lo que hay es una alteración en la primera capa de la piel llamada epidermis.

 

Es decir, que por causas internas, externas o ambas, sufren un desequilibrio en sus componentes de manera que son más vulnerables a las agresiones y tienen menos capacidad para defenderse. De ahí que se produzcan todas las reacciones típicas de las pieles sensibles: la inflamación, el enrojecimiento, el picor, la tirantez… llegando incluso a patologías como pueda ser la rosácea o la cuperosis.

 

¿Por qué se produce la hipersensibilidad en la piel?

 

Son diversas las causas que provocan que una piel se vuelva sensible. Principalmente podemos dividirlas en dos grupos: causas internas y causas externas.

 

Causas internas:

  • El paso del tiempo. Con los años, la piel pierde densidad y se hace más fina, y por tanto más vulnerable.
  • Estrés, falta de sueño y una mala alimentación, pueden alterar la función protectora de la piel.
  • Los cambios hormonales alteran el funcionamiento de los componentes de la piel y la desequilibran.

 

Causas externas:

  • Los cambios bruscos de temperatura y las temperaturas extremas, tanto frío como calor, alteran el funcionamiento de la piel.
  • Los rayos solares UV, que provocan la aparición de los radicales libres, principal causa del envejecimiento de la piel.
  • La contaminación, que ensucia los poros de la piel generando un efecto de ahogo celular.
  • Los productos cosméticos pueden ser también agresivos para la piel si no son los adecuados.

 

La acción de todos los factores que hemos visto anteriormente debilita la función barrera de la piel y erosiona las capas superiores. Como consecuencia, la piel pierde agua y elementos esenciales para su funcionamiento y defensa, quedando vulnerable. Indefensa, la piel reacciona y se altera ante la menor incidencia.

 

Por tanto, la piel sensible es un estado de la piel que no tiene por qué ser permanente y que es posible revertir.

 

¿Cómo podemos devolver a la piel sensibilizada su estado natural de equilibrio y salud?

 

En Aevum Natura tenemos comprobado que nuestro tratamiento para las pieles sensibles funciona y consigue en un tiempo récord recuperar la salud natural de la piel superando incluso patologías como la rosácea.

 

El tratamiento es facilisimo y tu piel volverá a estar sana y bonita en poquito tiempo, solo necesitamos equilibrar su ph y restaurar los tejidos de la epidermis. 

 

Para conseguirlo, tan sólo es necesario seguir los siguientes pasos en una rutina diaria de mañana y noche:

 

  1. Fluido purificante limpiador: Limpia profundamente y repara el tejido dañado gracias a la acción regeneradora de principios activos como camomila, mirra, urea, bambú…

 

  1. Loción Ph: Equilibra la piel al Ph 5,5 es decir, la devuelve a su nivel óptimo y natural de acidez desde la primera aplicación. De esta manera la piel es capaz de crear defensas y de retener el agua para mantenerse hidratada.

 

  1. Crema epidérmica: Recupera la salud y uniformidad de nuestra epidermis, la capa más externa de la piel y repara el tejido dañado. Por lo tanto la piel deja de estar sensible de manera rápida y eficaz.

 

Con nuestro tratamiento y constancia, puedes, de una forma fácil, rápida y natural, dejar de sufrir todas las molestias que tu piel sensibilizada te produce y volver a sentirla confortable, jugosa, plena de salud y bienestar.

 

No dudes en reservar tu consultoría online gratuita conmigo, estaré encantada de escucharte y aconsejarte para devolverle a tu piel toda su belleza y luminosidad.